- Respetar, en la medida de lo posible, las siguientes temperaturas
de consumo:
-Cavas y espumosos: 6-8ªC
-Blancos y rosados jóvenes: 10-12ºC
-Tintos jóvenes: 15-16ºC
-Crianzas y reservas: 18-20ºC
Con este intervalo de temperaturas disfrutaremos más de las
características de los vinos.
Procurar consumir los blancos y rosados jóvenes antes de
un año de su elaboración. Los rosados todavía
son más delicados, por lo que, a ser posible, deberán
consumirse antes de los 8-9 meses de su elaboración.. Los
tintos jóvenes pueden beberse hasta 1,5 ó 2 años
después de su elaboración.
Una vez abierta una botella no guardarla más de 1-2 días.
Los vinos de crianza y reserva abrirlos 1 hora antes de su consumo.
Si son muy viejos decantarlos a una jarra o recipiente específico
antes de beberlos.
Utilizar copas adecuadas: de cristal fino y especiales para vinos.
Se pueden encontrar en muchos establecimientos, a precios razonables.
Si decidimos almacenar vino en casa, hacerlo en sótanos
donde no fluctúe mucho la temperatura, y no haya excesiva
humedad. En la actualidad se comercializan pequeñas neveras
climatizadas especiales para vinos.
Adquirir el vino en comercios especializados o al menos que dispongan
de personal entendido y tenga buenas instalaciones para su conservación
y exposición.
Probar vinos de distintas zonas y variedades para enriquecer nuestra
memoria sensorial.
Escoger preferentemente los vinos que faciliten amplia información
sobre su elaboración, características, variedades, …
Dejarse asesorar por personal entendido.
Beber con moderación y a ser posible en
buena compañía.